Artículo del día

La teología del “buenísimo”

Written by Jaime Solá Grané

Durante las últimas décadas hemos tenido que soportar una retahíla de “teologías” de la liberación, de la revolución, marxista, política, etc.… pero hoy impera la TEOLOGÍA DEL BUENO, del BUENÍSIMO. El Decálogo, los Sacramentos, la Oración, las penitencias corporales etc.… eran “instrumentos” para otras épocas. ¡Es la hora de la Bondad natural! A Dios le honra el HOMBRE BUENO, incluso que sea ateo. Basta con ser bueno. Gran error. La teología del “buenísimo”

Para la actual “teología del bueno”, poco importa la fe, ni la religión. Solo cuenta ser “bueno”, solidario, humanista y pongo de nuevo un etcétera. Es la teología de la bondad. Aunque no lo crean, esa es la teología reinante en una parte considerable de la Iglesia Católica. Se salvan todos los que son buenos. Y, en su lógica dicen: “El hombre bueno se asemeja  a Dios. Luego, cumple la voluntad divina. Y rematan: para salvarse, sólo es preciso “ser bueno”

Lean, lean revistas religiosas, textos de jerarcas, escuchen prédicas y comprobarán que todo se reduce a “hacer el bien”. ¿Hablan de los mandamientos divinos, del juicio final, del infierno, y de la  muerte repentina y, permítanme otro etcétera? Claro que de una manera explícita no afirmarán que no es necesario ir a misa los Domingos, ni que se llegue a misa al final y se vaya uno tan tranquilo a Comulgar, ni que sólo es mala la mentira dañosa, ni dirán expresamente “si amas usa el sexo como quieras” , etc., etc…. “Bueno es que creas en Jesús, la Virgen, la Iglesia pero lo sustancial, lo que IMPORTA es ¡que hagas el bien!”.

Los extremos se tocan. Esta ”teología de la bondad”, en el fondo es la justificación de la comodidad de vivir sin Dios; las normas, los mandamientos de Dios y de la Iglesia constriñen. Y el hombre del siglo XXI quiere la comodidad de hacer el bien, sin que nadie le ponga condicionamientos y menos que se le diga que es una obligación hacerlo para “dar gloria a Dios y para la salvación de su alma”. Al hombre del siglo XXI no le preocupa el “MAS ALLÁ”.

Al reflexionar sobre esta fatal teología no nos referimos, como ya ha adivinado el lector, a los que están inmersos en el mal, sean mentiras, estafas, abusos sexuales, actos anti-natura., derroches… Nos centramos sobre “los buenos” que se mantienen alejados de la Iglesia e incluso en la misma pero imbuidos en la idea de que están salvados por su ·bondad. La tragedia es esa: No precisan la Fe. No necesitan a Dios para ser buenos. No necesitan la Religión ni la Iglesia. Para ser buenos se bastan a sí mismos. Repito: esa es la tragedia: “la bondad natural” les ha matado la Fe. Y con el agravante de la “comprensión de los sacerdotes y laicos” que les inculcan la teología de que lo importante es ser buenos. Es una teología que exime de hacer apostolado. Basta ir diciendo algo tan cómodo y poco comprometedor: “Tú haz el bien… y deja que Dios haga el resto”.

Esa Teología imperante hoy, ayuda a la comodidad de ser bueno sin Dios y sus mandatos. La comodidad de salvarnos -no de ser salvados por la gracia divina- por nuestra propia bondad.

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Jaime Solá Grané

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