Artículo del día

¿QUERÉIS RENOVAR LA HEREJÍA DE MARCIÓN ELIMINANDO LA IRA DE DIOS PARA CONSERVAR SOLO el concepto FALAZ DE UN “DIOS SOLO BONDAD”? (I)

Written by Jaime Solá Grané

apoteosissantotomasaquino-e1331100417663Marción quiso oponer la persona divina de Cristo frente al Dios del Antiguo Testamento. Frente a la ira de Dios por causa del pecado, cólera fundada en el amor santo, Cristo venía a ser el Dios del amor y de la misericordia, bondad infinita que cautiva a todo el mundo. “Antítesis” entre los dos Testamentos. Marción, el hereje, exigía de todos una fe viva en el Dios bueno. Ese era el Dios que predicó Cristo. Marción no era un gnóstico; era un cristiano que falsificaba la doctrina de Cristo.

A raíz de la bula papal “Misericordiae vultus” promulgando un Jubileo de Misericordia, el Papa quiere que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre.

Y ya han empezado las extralimitaciones.

En una importante WEB se pone como ejemplo de esta misericordia la “conversión” en el último instante de su vida de un marinero asistido por el P. Smith, según la célebre novela de Bruce Marshall “El mundo, la carne y el Padre Smith”. El agonizante afirma una y otra vez que no está arrepentido de sus pecados de sexo. Al fin el sacerdote consigue que diga que “está arrepentido de no estar arrepentido”; y con esto ya le da la absolución y camino al Cielo. ¡Tanta es la misericordia de Dios!

No puedo juzgar la escena de la novela, pero sí tengo derecho a decir que en Moral no valen los juegos de palabras.

O aceptamos que nadie se condena que es casi como decir que no hay infierno para el hombre, criterio, por una parte, totalmente válido a la luz de la razón o que, por otra parte, hay una revelación de Dios claramente manifestada a los hombres que confirmaría la tesis contraria: hay infierno y un castigo eterno para los que no aceptan el amor de Dios manifestado en el cumplimiento de los mandamientos.

Jesús no modificó la “ira santa” del A. T. No se condujo en su vida como un estoico que no se altera jamás. La misericordia de Dios es arrepentirse y querer salir del pecado. No busquemos “coartadas al vicio” en base al rostro misericordioso de Dios.

Jaime Solá Grané.

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Jaime Solá Grané

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